la inestabilidad política que marcó los – El reportero andino

La inestabilidad política de los últimos cinco años se tradujo en constantes cambios en el poder político. Vacancias, censuras y caídas de gabinetes ministeriales fueron escenarios frecuentes que impactaron en el desarrollo de políticas publicas y en los servicios a ciudadanos de todo el país, que están por elegir a las nuevas autoridades para los próximos cinco años.

Cuatro presidentes, doce jefes de Gabinete, más de 170 ministros y 130 congresistas repartidos en doce bancadas es el resultado del actual ciclo político en el Perú, iniciado el 28 de julio del 2021 y que ha estado marcado por la inestabilidad y por sucesivas crisis.

Pedro Castillo fue destituido luego de su fallido golpe de Estado de diciembre del 2022; Dina Boluarte fue removida en octubre pasado debido a la creciente inseguridad ciudadana; y José Jerí dejó Palacio de Gobierno en medio de cuestionamientos por sus reuniones dentro y fuera de Palacio de Gobierno. Este último cambio presidencial ocurrió a menos de dos meses de las elecciones del 12 de abril.

Todo ello fue de la mano con cambios frecuentes en el gabinete. RPP encontró que, desde julio del 2021, el país ha tenido 174 ministros, un promedio de uno nuevo cada diez días. Los cambios más recientes fueron luego de que el actual mandatario, José Balcazar, removió a Denisse Miralles de la jefatura del gabinete luego de tres semanas en el cargo.

Estos constantes cambios afectaron el desarrollo y la continuidad de políticas públicas. Por ejemplo, en medio de la creciente inseguridad ciudadana de los últimos cinco años, el Perú ha tenido 18 ministros del Interior. Wilfredo Pedraza, extitular del sector, comenta las consecuencias de esta falta de continuidad.

“La alta rotación de ministros significa paralización de la gestión pública, pero especialmente significa casi una paralización también de la gestión policial, una inadecuada selección del candidato; y en segundo lugar, la desesperación de mostrar una foto, un resultado exitoso en esta materia que, por supuesto, en seguridad no existe. La inestabilidad en el sector Interior y la alta rotación se traduce en el incremento sustantivo de la inseguridad ciudadana”, dijo. 

En el Congreso, el periodo inició con nueve bancadas y se cierra con doce, luego de que una serie de divisiones internas llevaron a la aparición de nuevos grupos y de que diversos parlamentarios migraron a otras bancadas.

Además, legisladores de distintas tiendas políticas fueron investigados por presuntos recortes de sueldos, delitos de corrupción o agresiones, y hubo dos condenados a prisión: Guillermo Bermejo por terrorismo y Freddy Díaz por violación sexual.

Debilitamiento de la figura presidencial

El politólogo Alberto Vergara consideró que los últimos años han sido el reflejo de un sistema político caracterizado por el caos y por lo imprevisible.

“Creo que lo que hemos visto en estos años es, básicamente, esta suerte de juego de las sillas histérico por la presidencia, con un Congreso que también solamente se mueve por razones de corto plazo y que hacen que sea un sistema político caótico, imprevisible, donde uno siente que ni los actores ni las instituciones realmente lo regulan”, sostuvo.

Para la politóloga Katherine Zegarra, esta inestabilidad ha llevado al debilitamiento de la figura presidencial y, hacia el futuro, debe llevarnos a reflexionar sobre la importancia de la estabilidad política.

“Los parlamentarios, en general, han actuado a favor de sus propios intereses, mas no del interés general. La figura también del presidente va perdiendo su poder y representatividad en un sistema presidencialista como el peruano. La importancia de la estabilidad y que no sea la caída del presidente básicamente una suma aritmética”, indicó.

Para el psicólogo social Jorge Yamamoto, el actuar del Ejecutivo y el Legislativo ha generado un prejuicio hacia la clase política futura.

“La política tal como se estructura ahora atrae a lo peor de la sociedad y la gente decente y competente sale curada de espanto. Eso genera ya un prejuicio en donde lo político es sinónimo de rechazo. Ya no se dedican a buscar candidatos que eventualmente puedan haber. Porque hemos hecho estudios acerca de qué características tienen los presidentes que son exitosos en contraste con las cosas terribles que hemos tenido en la última década”, expresó.

La inestabilidad ocasionada por un cambio de presidente, la caída de un Gabinete o la fragmentación en el Congreso puede afectar el desarrollo de las políticas públicas del país, lo que a su vez impacta en los servicios que debe darle Estado a los ciudadanos. Ello debe ser un llamado hacia nuestras próximas autoridades, a fin de que en los próximos años los consensos por el bien de los peruanos primen sobre las disputas y escándalos políticos.

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