El órgano de control alertó que los contratos presentan vacíos que podrían generar sobrecostos, retrasos en los pagos y paralizaciones, además de no contar con certificación presupuestal para el próximo año.
La Contraloría General de la República ha puesto bajo la lupa tres megaproyectos de viaductos que, en conjunto, superan los S/ 550 millones de inversión, revelando un preocupante panorama de firmas “pegadas”, personal sin experiencia y una alarmante falta de presupuesto para el año 2026.
Uno de los hallazgos más llamativos se centra en el tramo entre la calle Las Begonias (San Isidro) y la avenida Arenales (Lince), valorizado en más de S/ 224 millones. Según el órgano de control, se detectaron documentos con firmas “pegadas” y entregables sin la rúbrica de especialistas, lo que pone en duda la validez técnica de los estudios.
A esto se suma que el consorcio ganador no acreditó la experiencia de su personal y que varios profesionales estarían ejerciendo sin habilitación vigente, comprometiendo la legalidad de los actos técnicos.
¿Obras paralizadas por falta de dinero? A pesar de la magnitud de las obras, el Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet) no ha garantizado la disponibilidad ni la certificación presupuestal para el año 2026. Esta orfandad financiera amenaza directamente la continuidad de los trabajos en los viaductos de San Isidro y La Molina, abriendo la puerta a retrasos en pagos, controversias contractuales y posibles paralizaciones que afectarían a miles de conductores.
Riesgos ambientales y facturas extra para la ciudad
La falta de previsión también es evidente en la intersección con la Av. Sánchez Carrión. El postor que ganó la obra por S/ 246 millones no incluyó en su oferta técnica un análisis de riesgos adecuado, ni contempló medidas básicas para mitigar el ruido, el polvo y la contaminación durante la construcción.
Pero el golpe al bolsillo de los limeños podría ser mayor: la Contraloría advirtió que los contratos para los viaductos en San Isidro y La Molina no incluyen cláusulas de suspensión por liberación de interferencias. Esto significa que, ante cualquier imprevisto con tuberías o cables, la Municipalidad de Lima tendría que asumir sobrecostos, mayores gastos generales y pagos adicionales de supervisión.
Incertidumbre en La Molina
Finalmente, el viaducto proyectado entre las avenidas Circunvalación del Golf Los Incas y Los Frutales (La Molina), valorizado en S/ 72 millones, ya presenta indicios de lentitud. Invermet no ha podido acreditar el trámite oportuno de los entregables del expediente técnico, lo que proyecta un inevitable retraso en el inicio de la ejecución de la obra.
Ante este escenario de gestión deficiente, la Contraloría ha exigido a Invermet la adopción de medidas correctivas urgentes para evitar que los S/ 550 millones destinados a aliviar el tráfico terminen diluidos en un mar de irregularidades y obras inconclusas.
